Ejercicios para mejorar las capacidades del lenguaje

Dislalia

Consiste en la falta, alteración o sustitución de un sonido por otro, como consecuencia de la dificultad ara lograr la perfecta articulación de las palabras. Las causas pueden ser funcionales u orgánicas. Por todo ello, la precocidad en el tratamiento y la reeducación se convierten en factores decisivos para la rehabilitación del problema.

¿Cómo detectarla?

  • Omisión de fonemas (camelo por caramelo)
  • Sustitución de fonemas (adena por arena).
  • Deformación de sonidos.

¿Cómo debe ser su rehabilitación?

  • Buena función respiratoria. La respiración permite que las cuerdas vocales vibren produciendo así sonidos. Si la respiración es inadecuada no se pueden formar ni modular los distintos fonemas.
  • Buena percepción y discriminación auditiva. Es imprescindible afinar el oído del niño. Para ello pueden utilizarse ejercicios en los que tenga que distinguir dónde se ha producido el sonido que ha escuchado o a qué objeto pertenece.
  • Buena agilidad bucofacial. Esencialmente son ejercicios que utilizan la expresión gestual de la cara. Se emplean fichas en las que estén dibujadas diferentes expresiones fáciles y se pide al niño que las imite. De esta manera se desarrolla la musculatura de la cara facilitando el aprendizaje posterior. En cuanto a la boca, se utilizan ejercicios con al lengua y con los labios.

Dislexia

Consiste en las dificultades en el aprendizaje de la lectura, a pesar de contar con un desarrollo intelectual suficiente para ello.

Las causas que normalmente se relacionan con este trastorno son muchas y diversas, y afectan a todos los campos del desarrollo del niño. Cabe destacar las dificultades asociadas al lenguaje, al desarrollo psicomotriz y al desarrollo afectivo.

¿Cómo detectarla?

  • Confundir letras parecidas (b con d, p con q).
  • Invertir letras en las sílabas (bar por bra, ter por tre).
  • Modificación de la palabra (escarola por escalera).
  • Síntomas disortográficos, es decir, dificultades en la escritura.
  • Ritmo de lectura lento y desordenado.

En la mayor parte de los casos, la dislexia representa un trastorno disfuncional de ritmo, de la orientación en el espacio y en el tiempo, de la percepción visual y auditiva. Suele ser frecuente en los niños zurdos o en aquéllos con mala lateralización.

¿Cómo debe ser su rehabilitación?

  • Ejercicios para el desarrollo mental. A través de ellos se pretende potenciar un pensamiento lógico en el niño e incrementar la atención que dedica a la tarea.
  • Ejercicios para el desarrollo del lenguaje. No se debe olvidar que el adulto es el modelo de referencia más importante en la adquisición del lenguaje. La interacción con el niño se hace así imprescindible a la hora de adquirir el vocabulario necesario y corregir los errores que vayan apareciendo. Por eso, y aunque resulte muy divertido hablar utilizando las mismas palabras que el niño está aprendiendo, se le debe enseñar la expresión correcta para que pueda utilizarla. Lo aconsejable no es utilizar sus mismas expresiones cuando éstas son incorrectas.
  • Ejercicios para la introducción a la escritura. El simple hecho de dibujar, aunque sean garabatos, le permite introducirse en el manejo de los lápices y desarrollar movimientos del brazo y de la mano que luego harán más sencillo el aprendizaje de la escritura.
  • Ejercicios de percepción. Con ellos se pretende desarrollar en el niño la instrumentalización básica para que comprenda la mecánica de la escritura y de la lectura.
  • Ejercicios de psicomotricidad. Son de vital importancia. En este caso, tienen gran utilidad los que le facilitan al niño la adquisición del esquema corporal y el desarrollo de conceptos generales relacionados con la temporalidad.

Hipoacusia

Consiste en un trastorno que representa una pérdida leve de la audición. Puede darse el caso de que algunos niños inicien el periodo escolar sin que este problema haya sido detectado. Los padres atribuyen a veces la falta de respuesta del niño cuando le llaman o le piden algo a que es desobediente o quiere llamar la atención. En estos casos, los padres se suelen adaptar fácilmente a la situación y, casi sin darse cuenta, le hablan con un tono de voz más alto, sin platearse si padece o no un déficit en la audición.

¿Cómo detectarlo?

Asociado a este trastorno, se presenta agitación motora o trastornos de carácter, así como timidez e inestabilidad emotiva. Por eso es tan importante que se lleve a cabo un examen médico que permita detectar este tipo de anomalías, o cualquier otra de tipo orgánico, que expliquen el problema y así iniciar el tratamiento directamente sobre ellas.

La hipoacusia suele ir asociada a trastornos del lenguaje, ya que difícilmente un niño que no oye puede reproducir los sonidos.

¿Cómo debe ser su rehabilitación?

  • Los ejercicios específicos para este problema se basan en procurar al niño un ambiente sonoro, con objetivo de que tome conciencia de que existe un mundo de sonidos.
  • Es imprescindible estimular cualquier intento de sonido por parte del niño, por muy incoherente o defectuoso que sea.
  • Son esenciales los ejercicios de fonación como inspirar y espirar el aire, hacer movimientos con la boca y la lengua delante de un espejo para poder observarlos.
  • La adquisición del vocabulario debe hacerse en estos casos utilizando materiales diversos como tebeos, imágenes, …, que supongan menos esfuerzo que el lenguaje oral.
  • Se le puede entrenar en el uso de la labio-lectura. Se trata de un tipo de comunicación visual por el que cada movimiento de los labios se interpreta como un sonido.

Otras dificultades

Disfemia o tartamudez

Se trata de un desorden intermitente del habla que hace difícil la pronunciación de algunas sílabas o el encadenamiento de ciertos fonemas. Se caracteriza por la vacilación, inhibición peno o bloqueo completo de la articulación de las palabras.

Disgrafía

Se trata de dificultades en la escritura que no van asociadas a ningún trastorno o alteración neurológica. En general hace referencia a la calidad de la escritura, y normalmente resulta muy difícil de distinguir de la dislexia, llegando incluso a confundirse.

Disortografía

Son las faltas de ortografía. Cuando el niño comienza a leer y a escribir, se encuentra con algunos sonidos que pueden representarse con distintos grafemas (letras). El niño no aprende a distinguir entre sonidos, sino a escribir las palabras de forma distinta porque hay una serie de normas, que sólo puede aprender después de haber visto alguna vez la palabra escrita de forma correcta.

Discalculia

Alteración observable en el manejo de los números. Los esfuerzos en este campo deben centrarse en la adquisición del concepto de número para, a partir de ahí, poder ir profundizando en conceptos más avanzados y abstractos.

 

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