¿Cómo hacer un uso adecuado de los videojuegos en nuestros hijos?

El diseño de determinados videojuegos hace que su uso sea tremendamente divertido y estimulante y por ello, tengan un alto poder adictivo. Muchos de ellos fomentan la competitividad y someten al usuario a una estimulación constante.

En el mercado existe una gran variedad de juegos que pueden clasificarse, en función de su contenido, en las siguientes categorías:

  • Juegos de acción: en ellos el jugador interactúa con diversos elementos y ambientes. A medida que se superan los niveles la dificultad para controlar la situación aumenta. El objetivo final es superar el grado máximo de dificultad u obtener la máxima puntuación. Por ejemplo: Call of Duty.
  • Juegos de carreras: el jugador conduce un vehículo por distintos circuitos con el objetivo de llegar a la meta sorteando obstáculos más rápido que el resto de competidores. Por ejemplo: Need for Speed.
  • Juegos de estrategia: el jugador debe alcanzar una meta, para lo cual es necesario que analice la información que se va encontrando, gestione los recursos y tome decisiones. Por ejemplo: Clans of Clans.
  • Juegos de aventura: el jugador adopta el papel de un personaje que debe ir superando situaciones y pruebas para elaborar una historia. Por ejemplo: Super Mario Bros.
  • Juegos de deporte: el jugador se basa en las normas reales de un deporte para jugar en un entorno virtual. Por ejemplo: Fifa.
  • Juegos de simulación: el jugador asume un rol o personaje y con las distintas posibilidades del juego debe construir su propia historia, eligiendo su forma de vida. Por ejemplo: The Sims.
  • Juegos de ritmo y baile: en ellos el jugador se mueve al ritmo del juego o la música. Por ejemplo: Singstar.
  • Juegos educativos: en este tipo de juegos el jugador aprende de manera lúdica diferentes materias. Se incluyen en este grupo todos los juegos que permiten entrenar la memoria, la percepción o mejorar la agilidad mental. Por ejemplo: Brain Training.

En Europa se ha creado un código de regulación de videojuegos, el PEGI, cuyo objetivo es proporcionar información sobre contenidos y las edades recomendadas de éstos. Antes de comercializar cualquier producto, sus creadores revisan el contenido y lo clasifican dentro de las categorías establecidas por este código. Los logotipos que indican la clasificación aparecen en la parte externa de la caja del producto, de forma fácilmente visible por los compradores.

El código PEGI nos ofrece dos tipos de información: edad recomendada y contenidos del juego. Con respecto a la edad, es posible clasificar un juego dentro de cinco categorías (3, 7, 12, 16 y 18) que indican los años a partir de los cuales el juego se considera adecuado.

PEGI 3

El etiquetado PEGI 3 señala que el contenido de los juegos con esta clasificación se considera apto para todos los grupos de edades. Se acepta cierto grado de violencia dentro de un contexto cómico. El niño no debería relacionar los personajes de la pantalla con personas de la vida real. No se escucha lenguaje soez, no debe contener escenas de desnudo ni hacer referencia alguna a la actividad sexual.

PEGI 7

Son aquellos juegos que normalmente se clasificarían dentro de la categoría anterior pero que además contengan escenas o sonidos que puedan asustar. Se permiten escenas de desnudo parcial, pero nunca en un contexto sexual.

PEGI 12

Videojuegos que muestran violencia de una naturaleza algo más gráfica hacia personajes de fantasía y/o violencia no gráfica hacia personajes de aspecto humano o hacia animales reconocibles. Muestran desnudos de manera más gráfica. El lenguaje soez debe ser suave y no debe contener palabrotas sexuales.

PEGI 16

La representación de la violencia alcanza un nivel similar al que cabría esperar en la vida real. Puede incluir lenguaje más soez, contenidos relacionados con el consumo de drogas y la representación de actividades delictivas.

PEGI 18

La clasificación de adulto e aplica cuando el nivel de violencia alcanza tal grado que se convierte en representación de violencia brutal o incluye elementos específicos de violencia. La violencia brutal es el concepto más difícil de definir, ya que puede ser muy subjetiva pero, por lo general, puede definirse como la representación de violencia que produce repugnancias en el espectador.

En cuanto al contenido, existen ocho descriptores:

  1. Lenguaje soez.
  2. Discriminación.
  3. Drogas.
  4. Miedo.
  5. Juego (azar y apuestas).
  6. Sexo.
  7. Violencia.
  8. En línea.

Uso de los menores

Hoy en día, los videojuegos se han convertido en una herramienta de ocio frecuente, en especial entre los más pequeños. Al contrario que con otras Nuevas Tecnologías, como Internet o el teléfono móvil, en el caso de los videojuegos son los más pequeños los que las utilizan con mayor frecuencia, en especial los menores entre 7 y 13 años.

Los datos actuales señalan que entre los jugadores de videojuegos es muy superior  el porcentaje de varones, si bien el porcentaje de jugadoras ha ido en aumento en los últimos años. Respecto al uso, lo mismo ocurre con otras tecnologías, la mayor parte de los menores juega desde su propia casa.

Además de la videoconsola existen otros soportes para jugar, como las máquinas de salas recreativas, los dispositivos portátiles, ordenadores, tabletas o Internet. Los adolescentes utilizan preferentemente el ordenador y la consola para juegos adquiridos y, cada vez con más frecuencia los móviles, tabletas e Internet para juegos online.

Los juegos preferidos de los menores son los de acción, deportes, coches-carreras y aventuras.

Ventajas vs riesgos

Los videojuegos no suponen ningún riesgo para nuestros hijos en sí mismos, éste depende de su contenido y del uso que hagan de ellos. El ocio de nuestros hijos se caracteriza por ser cada vez más tecnológico, más pasivo y más individual. Es evidente que los videojuegos son divertidos y estimulantes para los jóvenes, pero por divertidos que sean, resulta muy poco recomendable que esta actividad monopolice el tiempo libre y de ocio de nuestros hijos. Es un riesgo que debemos evitar.

El tiempo libre es una oportunidad de aprendizaje vital que potencia el adecuado desarrollo de los menores. Una buena gestión del mismo debe incluir actividades diversas: deportes, actividades en la naturaleza, actividades familiares, con amigos, eventos culturales, etc. Por ello jugar a videojuegos es una buena forma de invertir el tiempo libre, siempre y cuando no sea la única.

El exceso de tiempo dedicado a los videojuegos acarreará problemas de diversa índole, desde dolencias físicas como dolores de espalda y molestias en los ojos, a problemas en el rendimiento escolar, pérdida de amigos o problemas familiares. Si los videojuegos acaparan el tiempo destinado a otras responsabilidades o actividades en general, obviamente estos problemas aparecerán a corto o medio plazo.

Pero los riesgos no sólo se derivan del exceso de tiempo, también de una inadecuada selección de contenidos. Como hemos visto, en el mercado existen una amplia gama de juegos. Cuando no se hace una selección rigurosa y responsable de los contenidos puede suceder que el menor esté expuesto a contenidos que no le corresponde, como violencia o sexo.

Pautas de uso adecuado

Los videojuegos tienen ventajas e inconvenientes. Los siguientes consejos son una orientación para educar a nuestros hijos en un uso razonable y responsable de los mismos:

  1. Conoce las normas PEGI para elegir junto a tus hijos los juegos que les gustan, teniendo en cuenta que se ajusten a sus intereses y nivel evolutivo.
  2. Respeta las edades recomendadas para cada videojuego.
  3. Muestra interés por los videojuegos de tus hijos.
  4. Enseña a tus hijos a controlar el tiempo que dedica a esta actividad.
  5. Supervisa que tus hijos no dediquen todo su tiempo libre a jugar con los videojuegos.
  6. No es recomendable utilizar las videoconsolas como recompensa o castigo, ya que se les otorga más valor del que tienen.
  7. Enséñales a jugar de forma sana para evitar problemas físicos.
  8. Si observas que tu hijo se está poniendo nervioso o agresivo con un juego debes hacerle parar.
  9. Ten en cuenta los riesgos ante desconocidos.
  10. Activa los controles parentales de las videoconsolas de última generación.

Mensajes clave para los menores

  1. Respeta la clasificación PEGI de los videojuegos.
  2. Procura ser coherente a la hora de elegir tus videojuegos, de forma que se ajusten a tus gustos e intereses.
  3. Antes de empezar, decide cuánto tiempo vas a jugar.
  4. Planifica tu tiempo de estudio y tu tiempo libre.
  5. Prioriza los juegos multijugador.
  6. Si estás cansado, enfadado o no has dormido bien, no es el mejor momento para jugar a estos videojuegos.
  7. Si juegas online con otros jugadores conectados, recuerda que no debes hablar con desconocidos.

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