Autismo

La persona con Autismo presenta una gran alteración en la capacidad comunicativa y de interacción social.

En cuanto a la alteración en la comunicación, cabe señalar que éstas se observan desde el nacimiento.

Características:

  • Valoración inadecuada de los signos socio-emocionales. Es como si no comprendieran la comunicación no verbal.
  • Comportamiento desajustado al contexto social. Por ejemplo, rabietas sin justificar, independientemente de lo que pase a su alrededor.
  • Ausencia de signos sociales convencionales, como la sonrisa o el saludo. Se trata de personas aisladas de su contexto social. No están interesados en la interacción social y no entienden los signos sociales convencionales.

En cuanto a las alteraciones de la comunicación, se pueden distinguir entre:

  • Alteraciones cuantitativas como falta de reciprocidad, evitación de contacto táctil y visual.
  • Alteraciones cualitativas como ausencia del juego, imitación y simbolización. Falta de sincronización entre el lenguaje (cuando existe) y la expresión facial. No juega con los demás y tampoco desarrolla el juego simbólico (representan situaciones ficticias como si estuvieran pasando de verdad). Es común que tenga lugar la ecolalia, es decir, la repetición literal de frases de la persona que le habla.

Por otro lado, también son características las actividades repetitivas o estereotipadas. Por ejemplo, únicamente presta atención a algo muy concreto, tiene apego a objetos generalmente de textura no cálida como el plástico, metal o vidrio.

También, tiene una fuerte resistencia a los cambios (parece que necesitan controlar todos los posibles cambios, y a veces, con memoria fotográfica).

Otras alteraciones:

  • ​Temores y fobias a objetos cotidianos sin saber por qué o a un determinado ruido como puede ser la lavadora o un timbre.
  • Trastornos del sueño.
  • Trastornos en la alimentación.
  • Autoagresiones.
  • Rabietas muy intensas, injustificadas.
  • Pueden presentar algo de Retraso Mental.